Decepción Parisina
Decepción, decepción y decepción. Este es el sentimiento que nos deja el PSG año tras año al ser eliminado en la Champions, cada vez es mayor la inversión como es mayor la expectativa que esta trae, sin embargo el resultado sigue siendo el mismo: fracaso. No solo es un fracaso por el hecho de ser eliminado, sino la vaga sensación de un equipo sin garra, sin ideas ni cabeza fria cuando la situación la requiere. Volvamos un año atrás, cuando el PSG parecía firmar su candidatura a levantar la copa luego de masacrar 4-0 a un Barcelona con un poder ofensivo brutal, parecía ser el año en que se consagraba entre los grandes de Europa este equipo goleando, gustando hasta que llego el día de la vuelta, el día en que todo se vino abajo, la peor noche para el club francés, el partido en el que no pudieron detener a un Barcelona que tenia que hacer lo imposible para clasificar pero lo logro. Mas allá de las polémicas arbitrales, de las genialidades individuales de un Neymar, mas allá de las decisiones del entrenador, simplemente no puedes recibir 6 goles. No te puedes llamar equipo grande y recibir 6 goles, aquel día lo hicieron y mostraron una total falta de experiencia, y de jerarquía, algo que parece incoherente con los nombres que poseía aquel plantel, pero fue el conjunto el que falló.
Comienza una nueva temporada, traen dos nominados al balón de oro (Neymar y Mbappe) gastando 400 millones, todo parece ir bien exceptuando algunas discusiones menores entre jugadores, el equipo baila a quien le pongan en frente, hasta que les toca un Real Madrid en octavos de final. Una prueba un poco injusta a estas instancias del torneo, pero si quieres ser el mejor, debes vencer a los mejores. Luego de una serie en la que el PSG no mostró mas de 45 minutos de buen juego podemos decir que hace un año por lo menos tuvo una ida sensacional, pero esta vez ni eso. Empezaron ganando con un gol de Rabiot, una ventaja que no supieron mantener y terminaron cayendo 1-3. Un partido de vuelta lleno de expectativas, si es cierto la fortuna tampoco los ha acompañado con la lesión de su máxima figura, el equipo en ningún momento tuvo el control del partido, siendo el mas necesitado no pudo crear situaciones de peligro, nunca pudieron dejar a su 9 de cara al arco para definir, cosa que el Real, si pudo. Y ahí están las diferencias entre dos planteles con una altísima calidad, uno con una contundencia y jerarquía barbara, y otro que le sobra talento pero le falta firmeza en situaciones adversas, un equipo sin capacidad de reacción.
Y es que para saber ganar hay que aprender a perder, un equipo se forma por las derrotas, por lo errores y por las experiencias desafortunadas para valerse de ellas y no volverlas a sufrir. Son pocos los casos en los que surgen los equipos de la nada y apunta de capital logran triunfar. El ejemplo mas claro es el Chelsea, supo perder una final, y caer en semifinales antes de poder alzar la copa por primera vez. El mismo Real Madrid se quedo varias ocasiones en semifinales antes de volver a ganarla en 2014. O el Bayern, perdiendo la final en 2010 y luego en 2012 para triunfar en 2013
Pero este equipo del Paris Saint-Germain aun no logra llegar siquiera a las semifinales y se nota cuando se enfrenta a los pesados de la competicion en instancias eliminatorias
Tal vez no hagan falta mas figuras galacticas, ni mayores patrocinios, sino mantener una base en el equipo y depositar la confianza en un entrenador que la merezca, para asi llevar un proyecto y poder aspirar a cosas mayores de las logradas en el campeonato local, si es cierto tambien que en vez de potenciar a un equipo deban mas bien direccionar todos sus esfuerzos a potenciar la liga, y asi tener una mayor exigencia cada semana, llegando con un mejor ritmo mostrado en las ultimas campañas.

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